“Cuatro letras” en la Asociación Cultural Atenea Loranca

Presentación de “Cuatro letras” en la Asociación Cultural Atenea Loranca.

https://atenealoranca.blogspot.com/2018/05/presentacion-de-cuatro-letras-de-esther.html

 

atenealoranca

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“Cuatro letras” en la Feria del Libro de Boadilla 2018

Por cuarto año consecutivo, he participado en la Feria del Libro de Boadilla del Monte presentando mi último libro, “Cuatro letras”.

Un escenario perfecto, los jardines del Palacio del Infante Don Luis, ha contribuido a que autores y lectores, locales y visitantes, hayamos disfrutado de un magnífico fin de semana cultural.

ferialibroboadilla18

 

Somnegra, un referente en novela negra, habla de “Cuatro letras”

Cuatro Letras de Esther Chinarro. Editorial Universo de Letras por Germán González

Para los amantes de las novelas de misterio clásicas no hay mejor escenario para un crimen que una biblioteca. Será por la liturgia del escenario, con su escalera de caracol, sus estanterías llenas de libros o su suelo de madera. O tal vez por la complicidad en el guiño de hacer aparecer un cadáver en el lugar donde duermen ejemplares como el que leemos. Lo que está claro es que todas las bibliotecas con muertes tienen su encanto, ya sea una en una casa victoriana perdida en la campiña inglesa, entonces habría que poner en la decoración un mueble bar con botellas de vino dulce, o bien una pública abarrotada de estudiantes como son las universitarias.

Es precisamente una biblioteca de estas características la que juega un papel fundamental en la nueva novela de Esther Chinarro (Madrid 1972). Se trata de un libro ameno, con pocas páginas, ágil y bien resuelto, principalmente gracias al conocimiento que tiene la autora de la naturaleza humana y su forma de interactuar con los demás. La actualidad que rebosa la obra, en el que se pueden encontrar problemáticas que afectan hoy en día a la sociedad, junto con su capacidad de recomponer como un puzzle todas las pistas que van saliendo a lo largo de su historia, permite que el lector disfrute un rato entretenido y demuestra, de nuevo, que no hace falta escribir novelas de misterio con miles de páginas y crímenes rocambolescos para garantizar una buena lectura.

En su anterior novela, ‘Lección mortal’, Esther Chinarro nos presentaba con una sencillez incontestable una sólida historia de crimen y misterio. Era su primera incursión en este género y ya reseñamos aquí que su éxito radicaba simplemente en su originalidad y singularidad. Su segundo libro demuestra que Chinarro ha perfeccionado su método de escribir novela negra. Lejos de una trama más pretenciosa que la primera, en la que se buscaba a uno de los asesinos en serie más prolíficos de la historia criminal española, la autora narra simplemente una investigación centrada en una muerte en una universidad, con un trasfondo relacionado con tráfico de estupefacientes. Y lo hace a partir de una novela coral en la que ofrece una enorme variedad de puntos de vista de la acción a partir de varios personajes sin que se resienta en el ritmo o la evolución de la historia.

Sin duda el gran acierto de la nueva novela negra de esta autora está en la definición de unos personajes que mantienen el máximo suspense a lo largo de la historia, son capaces de sorprender en algunos momentos (sigue con su particularidad de mostrar algunos que no son lo que parecen) y aguantan una historia que queda resuelta bastante pronto. Pese a que a veces peca de describir demasiado los antecedentes vitales de algunos de los protagonistas o hacerlos caer en algunos estereotipos (como el jefe policial desencantado o el agente que ve peligrar ser la mano derecha de su superior por una nueva compañera), la autora demuestra su buen conocimiento de la psicología humana para hacer empatizar al lector con sus personajes y ser capaz de hacerlos evolucionar con todas sus sensaciones.

En la narración de Chinarro se nota su pasión por la literatura además de saber explotar su amplio dominio de la actualidad gracias a su profesión de periodista. De esta forma, la historia gana en muchos matices de autenticidad sin perder en ningún momento su carácter de ficción. Cuatro letras es la segunda novela policíaca tras Lección mortal que se autoeditó en Amazon en 2014. Además, publicó en 2016 la colección de relatos titulada Nombres de Mujer y prepara otro bajo el nombre de Siluetas.

http://somnegra.com/blog/cuatro-letras-esther-chinarro/

 

“Cuatro letras” visita ONDA MADRID

Hola a tod@s,

¡¡Esta vez le tocaba a “Cuatro letras”!!portada 4letras

… y, tal y como ocurrió la primera vez que presenté “Lección mortal” y “Nombres de mujer” en @OndaMadrid, de nuevo ha sido un verdadero placer pasar un rato con Curro Castillo y su equipo en  “Madrid Fin de Semana”.

La cultura madrileña tiene voz en este entretenido programa donde el humor conduce el descubrimiento del talento de músicos, actores, escritores,…

¡¡Os animo a escucharlo!!onda madrid

Madrid Fin de Semana de Onda Madrid

 

Un saludo,

Esther Chinarro 

“Cuatro letras”, disponible en las plataformas digitales más relevantes

portada 4letrasPresentes y presunt@s lector@s,

Tengo el placer de anunciaros que mi última novela negra, “Cuatro letras”, ya está disponible en las librerías digitales más visitadas.

AMAZON

https://www.amazon.es/Cuatro-letras-Esther-Chinarro/dp/8417139265

CASA DEL LIBRO

https://www.casadellibro.com/ebook-cuatro-letras-ebook/9788417037789/5924604

GOOGLE BOOKS

https://books.google.es/books/about/Cuatro_letras.html?id=QwBBDwAAQBAJ&redir_esc=y

iTUNES

https://itunes.apple.com/pe/book/cuatro-letras/id1319479631?mt=11&PAffiliateID=1001l32370&ign-mpt=uo%3D4

Espero que os animéis a leerla y dejéis vuestros comentarios, para dar algo más de luz a esta vuestra escritora, todavía en la sombra.

Saludos!!

Esther Chinarro

 

 

Cuando Nav encontró a Dad

-No has rellenado correctamente el formulario, lo siento. ¡Siguiente!

Nav dejó pasar al señor con bigote que llevaba toda la mañana suspirando a su espalda. Había esperado su turno varias horas y estaba agotada. Un precioso banco rojo parecía estar deseando que descansara sobre él.

-Si duplica la solicitud queda anulada la petición, lo siento. ¡Siguiente!

Dad siempre cometía el mismo error. Había llegado a las cinco de la mañana, cuando todavía eran muy pocos. Ahora la enorme fila doblaba la esquina de la gran manzana. La ansiedad le jugaba cada año una mala pasada y siempre dudaba si había entregado el impreso el último día del plazo de admisión. No estaba dispuesto a rendirse y lo seguiría intentando mientras se mantuviera en pie. Esperó un minuto antes de aproximarse al precioso banco rojo que sus posaderas deseaban rozar.

Nav y Dad se sentaron al mismo tiempo en el precioso banco rojo y sin notar la presencia ajena, cada uno de ellos observó como la enorme hilera humana de la que minutos antes habían formado parte iba avanzando. El rostro de los afortunados reflejaba la felicidad del que consigue sus deseos. Algunos salían con varios lingotes de oro, otros transportaban bolsas llenas de dinero, la mayoría desaparecía en despampanantes coches deportivos. No sentían envidia, los dos poseían todos esos bienes sin que ninguno de ellos hubiera evitado el intenso sentimiento de soledad que siempre les acompañaba. Llevaban años acudiendo el veinticinco de diciembre a la fábrica de deseos con un único objetivo. Sólo necesitaban alguien con quien hablar, alguien con quien reír, alguien en quien confiar. Alguien a quien amar.

Un inesperado temblor tambaleó el suelo sobre el que se apoyaba el precioso banco rojo. Nav y Dad abandonaron sus sueños para regresar a la realidad. Se miraron unos segundos. Supieron al instante que habían coincidido en tiempo y espacio para cumplir el común deseo de tener alguien con quien hablar, con quien reír, alguien en quien confiar. Ahora sabían que la verdadera fábrica de sueños era aquel precioso banco rojo que les había ofrecido la posibilidad de tener a alguien a quien amar el día de Navidad.

Esther Chinarro